Capítulo cincuenta y dos.
Ethan seguía caminando de un lado a otro en la habitación donde Ylva estaba siendo atendida por los médicos licántropos del Reino de Lycandar. Cada paso resonaba con una intensidad que sólo él podía sentir, una mezcla de impotencia y desesperación que le carcomía desde dentro.
Él, un alfa, un líder, una figura de fortaleza... ahora hecho pedazos. No encontraba cómo reconstruirse. No lograba encontrar una sola razón para apaciguar el tormento que lo invadía. Su mate, su amada, la persona que deb