A CONTINUACIÓN SIGUE LA HISTORIA DE XIMENA Y ROBERTO La fiesta en la boda de Lula y Brad seguía su curso, la música retumbaba en el salón, las luces destellaban entre los rostros sonrientes de los invitados, pero Roberto no sentía nada de eso. Solo sentía un vacío doloroso, como un eco en su pecho, después de la muerte de Marito. El chico que había sido su alegría, su esperanza, y que ahora solo dejaba un recuerdo borroso de lo que pudo haber sido. Después de haber estado fingiendo estar bien,