Llamé a la fábrica para avisar que ese día no iría. Ser el dueño tenía sus beneficios, a fin de cuentas... Según me dijo Lulú, Darren se había ido más temprano con Dalton. Y ese día ya no volvería. Así que teníamos toda la jornada para nosotros y de solo pensarlo me excitaba. Ella se había levantado, desnuda, para ir a buscar unas bebidas a la cocina. Poco después se asomó en la puerta y me sonrió, traía dos vasos. — Ven bebé, ya papi te extraña — le dije y la ayudé, tomando uno de los vasos, p