Capítulo 34
Habían pasado ya cuatro días desde el secuestro de Carlos, Claudia y Lía.
El tiempo en cautiverio se volvía insoportable, como si las horas estuvieran hechas de plomo. Carlos y Lía permanecían juntos desde el primer día, vigilados constantemente por hombres armados, mientras que Claudia había sido llevada a otra casa, la casa del jefe, donde vivía una tensión distinta, casi imposible de descifrar.
La llegada de Luis Méndez solo trajo más incertidumbre. También fue conducido a donde