Carlos no pudo evitar sentir un nudo en el pecho cuando vio a su madre, y mucho menos cuando advirtió la presencia de Claudia aquella mujer que había sido su novia tiempo atrás. La mezcla de fastidio y frustración le revolvía el ánimo. Sabía lo obsesionada que podía llegar a ser y, conociendo el carácter de Alondra, intuía que todo aquello se convertiría en un verdadero desafío.
Alondra, por su parte, caminó hasta su habitación con pasos pesados, como si cada huella marcara su rabia. Apenas ce