Mundo ficciónIniciar sesiónEl amanecer se filtraba por las cortinas del cuarto de huéspedes, tiñendo las sábanas de un tono dorado. Emma abrió los ojos lentamente, con una sonrisa somnolienta. Por un instante no recordó dónde estaba… hasta que sintió un brazo fuerte y cálido rodeándola por la cintura. El corazón se le aceleró. Giró la cabeza apenas unos centímetros y lo vio: Harry, profundamente dormido, el cabello algo desordenado, la respiración acompasada y el rostro relajado.
Parecía tan distin







