Mundo ficciónIniciar sesiónLa lluvia había regresado a Londres, y con ella, el gris que lo envolvía todo. Las calles mojadas reflejaban los faroles como hilos de fuego líquido, y el cielo, cubierto por nubes densas, parecía pesar sobre los tejados.
Emma observaba la ciudad tras la ventana de su habitación, con la maleta abierta sobre la cama y el corazón apretado en el pecho. No lloraba. No podía hacerlo. Las lágrimas se le habían termi







