El espejo reflejaba el temblor apenas perceptible de las manos de Violeta mientras terminaba de colocarse los pendientes. Su respiración era lenta, medida, pero el corazón latía con fuerza en su pecho. Aquel día no era uno cualquiera: esa noche se celebraría su fiesta de compromiso con Liam Rothwell.
El vestido que Emma había elegido para ella descansaba sobre su cuerpo como un suave susurro de elegancia. De un tono lavanda degradado que se desvanecía en un violeta profundo, el diseño se aju