Sofía alzó la mirada y, en cuanto sus ojos se cruzaron con los de Brian, la sonrisa que adornaba su rostro se desvaneció por un instante. Sin embargo, se recompuso de inmediato. No iba a permitir que aquella sombra del pasado perturbara la seguridad que había logrado construir al lado de Antonio. Con una serenidad impecable, se aferró con más firmeza al brazo de él y continuó caminando hacia el interior del salón, ignorando por completo la tormenta que ardía en la mirada de Brian.
Brian, en ca