En Moscú, el juez Kuznetsov convocó a una reunión en el salón principal del Tribunal Supremo. A su lado estaba Vladimir Junior, con los documentos de María cuidadosamente preparados. Frente a ellos, cuatro fiscales de renombre escuchaban con atención: Igor Krasnov, Alexander Kurennoi, Sergey Zaitsev y Natalia Poklonskaya.
Kuznetsov abrió la sesión con voz solemne:
—Señores, estamos ante un caso delicado. Una mujer llamada María Gómez es perseguida desde México con pruebas que parecen fabricadas