—Hola. balbuceé. Era la primera vez que hablaba y mi voz sonaba horrible.
—¿Dónde estás? Te has perdido las dos primeras clases y ahora está a punto de empezar la tercera—. La voz de Olivia llegó a través del teléfono. —Supuse que estabas con Alex haciendo novillos, pero acabo de verle llegar hace unos minutos y no te encuentro. Por favor, dime que no estás muerto en alguna zanja.
Empecé a reírme de las palabras de Liv, queriendo replicar que si estuviera muerta en una zanja no habría contestad