ALEX
Mi corazón estaba latiendo más fuerte cada vez más y en cada segundo se va intensificando al punto que había empuñado mis manos, lo primero que quería hacer era tirarle esa rosa frente a la cara de ese estúpido, pero temía por cristal, sabía que ella no le gustaba la violencia ni nada, yo no quería exponer a mi mujer, pero esto era una falta de respeto enorme frente a mí, aló como es todavía herido mis sentimientos y también mi orgullo como hombre, a nadie le gusta que enfrente de sus nari