Capítulo 152: doble intensión.
El monitor cardíaco emitía un pitido rítmico y monótono que, en lugar de transmitir calma, marcaba la cuenta atrás de una bomba. La suite presidencial del hospital olía a una mezcla asfixiante de antiséptico y el perfume de orquídeas de Graciela Han.
Sentada en su cama, rodeada de cables que parecían extensiones de su propia voluntad, Graciela observaba a Gonzalo con una intensidad que invalidaba cualquier rastro de su supuesta debilidad física. En un rincón, envuelto por las sombras de las c