Capítulo 148: Ella me obligó.
Adrián cerró la tapa de la carpeta de cuero con una lentitud deliberada. No había rastro de la calidez que le había mostrado a Valeria minutos antes; sus ojos eran ahora dos pozos de obsidiana. Se sentó frente a su laptop y sus dedos volaron sobre el teclado, ejecutando un protocolo de intrusión que Gonzalo mismo le había enseñado a usar "en caso de emergencia".
La pantalla parpadeó y, tras un breve código de error, la cámara web del dormitorio de Gonzalo se activó a la fuerza.
Gonzalo aparec