Capítulo 129: Los secretos se empiezan a revelaron.
El eco del mazo del señor Miller golpeando la mesa de mármol todavía vibraba en los oídos de Valeria cuando las pesadas puertas de la sala de juntas se cerraron tras ellos. El aire en el pasillo se sentía diferente, cargado de una electricidad estática que hacía que el vello de sus brazos se erizara. Quince minutos. Ese era el tiempo que el destino de ambos estaría en manos de doce personas que medían la moralidad en centavos de dólar.
El pasillo de la planta de presidencia, que apenas una ho