Damon*
La casa de Damon era más grande de lo que Eve imaginaba. No era lujosa, pero sí organizada de una forma casi meticulosa. La gran ventana del salón dejaba entrar la luz, y aun así, el lugar se sentía sombrío.
Ella se detuvo en medio de la habitación, abrazándose a sí misma.
Damon cerró la puerta detrás de él y la observó en silencio. Luego, sin decir nada, hizo un gesto con la cabeza.
"Ven."
Eve lo siguió por el pasillo estrecho hasta una habitación pequeña. No tenía nada de especial. Ent