Collin*
El bosque parecía infinito.
Corría con los pulmones ardiendo en cada respiración, el corazón retumbando en el pecho. La desesperación impulsaba sus pasos, pero el miedo susurraba que quizá no fuera lo bastante rápida.
Si la encontraban antes de salir de allí, todo estaría perdido.
El cielo comenzaba a aclararse. Pequeños rayos de sol se filtraban entre las copas de los árboles, pero antes de que pudiera sentir alivio, un sonido cortó el silencio de la mañana.
Un aullido. Alto. Estrident