Damon*
Eve ya había salido de la bañera, y Damon la esperaba en la sala, sentado en el sillón de cuero ya desgastado por el tiempo. Tamborileaba los dedos sobre el brazo de la silla, intentando reunir paciencia, pero su mente aún giraba con la revelación.
Embarazada.
Todavía no lograba digerir completamente esa palabra.
Cuando ella finalmente apareció en la habitación, Damon sintió el estómago revolverse.
El vestido azul claro caía suavemente sobre su cuerpo, pero parecía demasiado grande para