Collin permaneció en silencio, incapaz de reaccionar. Las palabras de Liam eran absurdas, tan increíbles que no sabía ni por dónde empezar. Pero una cosa estaba clara: él no estaba bromeando.
"No puedes estar hablando en serio" dijo finalmente, con la voz tensa.
"Lo estoy." Él dio un paso al frente, acortando la distancia entre los dos. "Quiero un hijo, y tú puedes dármelo."
Collin soltó una risa incrédula.
"¡Ni siquiera sabes si eso es posible! Tú mismo dijiste que lo intentaste de todas las f