79. La conciencia que despierta.
Lo primero que sentí cuando desperté, antes siquiera de abrir los ojos, fueron dos cosas en específico. Primero, el enorme cansancio que aún tenía en el cuerpo. Parecía que haber dormido toda la noche no había logrado arrancar la pesadez que me había invadido durante todas las horas que pasé perdida en la montaña, sumado a la pelea. Y la otra cosa era aquella conciencia que intentaba meterse dentro de mi cabeza. No se sentía invasiva, no era perturbadora ni dolorosa, pero estaba ahí, buscando a