73. La verdad bajo la piel.
Me puse de pie nuevamente y comencé a caminar por todo el cuarto.
— ¿De qué diablos estás hablando? Yo no estoy embarazada. Además, si lo estuviera, hipotéticamente, ¿cómo te darías cuenta de eso? Estuvimos juntos apenas hace un par de noches. No creo que cuaje tan rápido. En los laboratorios tuvieron años intentando que quedara embarazada con tu semilla. ¿Cómo que ahora estoy embarazada y puedes olerlo?
— Puedo hacerlo — dijo el Alfa mientras caminaba hacia donde yo estaba y me sujetaba por