37. El instinto de la Luna
Me movió algo que no supe explicar en ese momento, una sensación de protección, de empatía. Entre más escuchaba los gritos de ese joven muchacho, más sentía aquella sensación vibrador en mi cuerpo, y corrí hacia donde estaban.
Los lobos que me vieron abrieron paso para dejarme pasar, creando un sendero que me llevaba directo hacia los dos lobos que estaban peleando, pero aquello ni siquiera era una pelea. El muchacho no hacía nada por defenderse, solo gritaba del dolor, profundo dolor que lo se