35. La desaparición
La mujer había desaparecido, había desaparecido completamente, y no había en la manada lobo que supiera de su paradero. Parecía que algo se la hubiera tragado por completo. Incluso algunos de los lobos de la manada que eran más expertos en rastreo no fueron capaces de encontrar su rastro, pero como si simplemente hubiera desaparecido.
— Sabemos qué fue lo que pasó — le dije Maximiliano a la hora del almuerzo, cuando al fin nos reunimos por un momento.
— A ver, ilústrame — comentó él, en un to