20. La hija del lobo.

El regreso a la casa fue tenso. Intenté toparme con la menor cantidad de personas de la manada. Lo último que quería era tener que enfrentar tantos halagos, tantos saludos.

Sabía que me querían, sabía que era su luna, y ahora que entendía un poco más qué era lo que significaba, podía llegar a tener un poco de empatía por ellos. Pero, en este momento, lo último que quería era hablar con alguien. Quería encerrarme en la habitación y pensar, analizar todo lo que me había contado Gabriel.

Ni siquiera podía enojarme con Maximiliano. Tenía sentido que el hombre no hubiera querido decirme la verdad. Después de todo, era la verdad que le había dicho a toda la manada. Y si yo no era más que una simple pieza en aquel enorme juego para mantener a sus lobos felices, no tenía por qué enterarme de nada.

Pero ahora lo sabía. Isabel era mi hija. Al menos, era lo más probable. Gabriel había dicho que su madre era una mujer del pueblo que había muerto al dar a luz. Seguramente se refería a mí.

Podía es
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP