181. Hacia el Laberinto.
— El ejército de Bastian avanza — dijo Edison, y dio la vuelta para alejarse nuevamente por el inmenso corredor por donde habíamos entrado.
Pero justo antes de salir del pequeño domo, golpeó con fuerza una pared que parecía invisible.
— ¿Qué es eso? — dijo mientras se sujetaba la nariz.
Maximiliano se acercó y apoyó la palma de la mano justo por donde acabábamos de entrar. Hacía unos cuantos minutos había aparecido una pared de cristal que nos impedía regresar al pasillo. El Alfa de Alaska pe