180. El Desafío en el Silencio.
Ya había decidido que no iba a esperar más visiones, no iba a esperar más sueños. Los Primeros tenían que hacer su maldita y sagrada voluntad en este preciso instante, porque estaba harta de esperar, estaba bastante cansada y agotada de toda esta situación. Ya no quería esperar ni un solo segundo más.
— Mara — le dije a la Rey Cuervo cuando llegué con ella — por favor, necesito que traigas a los niños aquí, principalmente a Nicolás. ¿Podrías abrir un túnel con magia que los traiga directamente