161. El Llamado de los Elegidos.
Por la conexión que sentía con Maximiliano, pude percibir el enorme golpe de adrenalina que le pegó por la garganta, cómo su lobo le pedía transformarse en ese instante. Sus instintos se pusieron al límite. El hombre que teníamos frente a nosotros era bastante parecido a Isabel: en el cabello castaño y los ojos claros. Ni siquiera era feo; de hecho, era bastante atractivo. Tenía el porte de un Alfa, con los hombros anchos, al igual que el cuello. Podría decirse a simple vista que era incluso má