11. La Presión del Alfa
Tuve un extraño impulso a salir corriendo en ese instante. Los ojos del Alfa puestos en los míos se sintieron como dos enormes brazas ardientes. Pude ver cómo me miró el cuerpo y luego, cuando fue consciente de que tenía puestas unidas sobre la mía, parpadeó un par de veces y se alejó también.
— Esta noche hablaremos al respecto — dijo — . Tenemos muchas cosas que hacer en la manada, así que te pido por favor que dejes de pelear con Patricia. Probablemente se avecina una guerra, así que mejor concéntrate en lo que es realmente importante.
Cuando salí de la cocina me quedé completamente sola, y entonces supe que tenía razón. Tenía que concentrarme en lo que era realmente importante, y eso era descubrir la identidad de mi hijo, escapar de ahí con él. Y lo haría. Claro que lo haría.
Con el almuerzo completamente listo no había mucho que hacer, al menos para mí. Muchas de las personas de la manada se encargaban de tareas cotidianas en la hacienda, varias mujeres a organizar la casa y otr