Todavía recuerdo la primera vez que su mirada se encontró con la mía, penetrando completamente mi alma. "Annon", el hombre que me hizo confiar para luego traicionarme.
Cuando los Kross me adoptaron, pusieron a mi disposición un gabinete de psicólogos y psiquiatras para ayudar a minimizar las consecuencias de lo que ellos llamaban "trauma". La palabra violación era demasiado dura para los pobres viejos. Eran de otra época.
Los especialistas repetían constantemente el pasado, mientras yo anhelaba