El sonido del auto de Dominik deteniéndose frente al edificio fue lo único que rompió la calma del departamento. Samantha no se movió de inmediato, solo giró un poco el rostro desde la cocina, como si ya supiera que era él. Había algo en esa sensación… en ese pequeño instante de anticipación que no quiso analizar demasiado.
La puerta se abrió poco después y Dominik entró quitándose el saco con naturalidad, pero su atención se detuvo en cuanto la vio. Samantha estaba frente a la encimera, concen