Capítulo 25 —Ya no era una fantasía
Narrador:
A Cleo le temblaban las piernas, literalmente. Estaba aferrada a su camisa como si soltarlo significara desplomarse. El calor seguía recorriéndole el cuerpo, un calor que no tenía explicación lógica, porque ella no lo quería... mo lo quería... Y sin embargo...
—Mal*dito bast*tardo —murmuró, con la voz apenas audible.
Nerón sonrió, como si le encantara el insulto. Le acarició la mejilla con el dorso de los dedos, lento, perverso, todavía con el sabor