Capítulo 26 —Guerra fría
Narrador:
Amaneció como siempre: puntual, despierto, impaciente. Bajó a la cocina, se sirvió un café negro como su humor, y comenzó a preparar el desayuno con la misma frialdad meticulosa con la que estudiaba derecho criminal. Huevos, pan, jugo… Ni siquiera había necesidad, pero le gustaba el acto. Lo calmaba. El crujido suave de una puerta le robó la concentración. No la vio de inmediato. Solo oyó sus pasos descalzos en el pasillo de madera, el leve roce de la tela de s