Un año y tres meses habían pasado desde aquella noche en que Adrián apareció en el Refugio Verde.
El lugar ya no era el mismo. La expansión en Las Terrenas estaba terminada y funcionando a plena capacidad. El Refugio ahora tenía dos sedes y recibía más de doscientos voluntarios y turistas al año. Luna había sido nombrada directora general del proyecto y viajaba constantemente entre los dos lugares, pero siempre regresaba a Jarabacoa, su verdadero hogar.
Valeria y Mateo volvieron a dormir juntos