Cincuenta años después.
El Refugio Verde ya no era un proyecto familiar. Era un movimiento.
Más de cuatrocientos niños vivían allí permanentemente. Habían construido un pueblo entero de casas de madera alrededor del círculo de árboles. El río seguía siendo el corazón de todo y cada vez que llovía, cientos de pies descalzos corrían hacia el mismo lugar.
Alma Valeria tenía sesenta y dos años.
Su cabello era completamente blanco, igual que el de su bisabuela Valeria. Caminaba más lento, pero su so