Valeria Mateo tenía veinticuatro años cuando se convirtió oficialmente en la Guardiana del Refugio Verde.
La ceremonia fue sencilla, como todo lo que sucedía allí. Se niños más grandes de la escuela. Ella llegó descalza, vest círculo y colocó sus manos sobre la tierra húmeda. Alma, que ahora era la anciana sabia del lugar, se paró frente a ellaida de blanco, con una corona de flores rojas de flamboyán que Alma le había tejido.
Se arrodilló en el centro del celebró al amanecer, bajo el círculo d