Capítulo 87 —Fragmentos de una verdad
La penumbra de la cabaña seguía impregnada de la electricidad que habían generado minutos antes. El aire era denso, cargado con el aroma a piel, sudor y esa extraña familiaridad que solo dos almas que han compartido el abismo pueden reconocer. Dante se mantenía recostado, con Ivanka acurrucada en su pecho, su mano recorriendo perezosamente los músculos tensos de su hombro. Él parecía estar en otro lugar, observando el vacío de la cabaña con una intensidad qu