Capítulo 94 —La grieta necesaria
La luz de la mañana se filtraba por las rendijas de las persianas y dibujaba líneas pálidas sobre el suelo de madera. Afuera, el bosque parecía despertar con una calma que no pertenecía a ellos. Dentro de la cabaña, en cambio, la tensión seguía viva, instalada entre Dante e Ivanka como una tercera presencia.
Dante estaba junto a la mesa, revisando un arma con movimientos precisos. No lo hacía por necesidad. Ivanka lo sabía. Sus manos necesitaban ocuparse en algo