Capítulo 86 —El encuentro inesperado
La penumbra de la cabaña número seis no era acogedora; era un territorio desconocido, cargado de una electricidad estática que hacía que el vello de los brazos de Ivanka se erizara. Dante estaba allí, una silueta recortada contra la escasa luz exterior, una presencia que llenaba el espacio con una gravedad que ella creía haber dejado atrás. El silencio era un abismo entre ambos.
—No puedo creer que estés aquí —dijo Ivanka, con la voz quebrada, incapaz de avan