Capítulo 85—Seis
La salida del Museo Metropolitano exigió de Ivanka el mismo pulso frío con el que había sobrevivido a noches peores. La ciudad respiraba a su alrededor con ruido de motores, tacones sobre la acera y conversaciones rotas por el viento, pero ella siguió caminando con la espalda recta, la expresión serena y la identidad de Martina Soler perfectamente ajustada al rostro.
Raisa no se apartó de su lado. Caminaba un paso detrás, con esa elegancia afilada que convertía cualquier gesto a