Capítulo 71 —Operación de limpieza
Volvieron, pero en lugar de ir al penhouse se dirigieron al gimnasio. El silencio del ascensor que los llevaba a los niveles inferiores del edificio era un contraste absoluto con el eco de los disparos que aún parecía vibrar en los tímpanos de Ivanka. El polígono había quedado atrás, pero la adrenalina, lejos de disiparse, se había transformado en una inquietud eléctrica que recorría cada nervio de su cuerpo. Dante, inmerso en su propia atmósfera, mantenía una