El aire acondicionado de la Suite Ejecutiva del Hotel Emporio zumbaba con una eficiencia silenciosa, manteniendo el calor tropical de Veracruz a raya. La asistente de Alina, cuyo nombre real había quedado sepultado bajo el peso de su cargo como "Sombra de Nivel 1", estaba sentada frente a la mesa de cristal, rodeada de dispositivos electrónicos encriptados y notas escritas a mano que pronto serían incineradas en el lavabo del baño.
La pantalla de su laptop parpadeó, rompiendo la monotonía de la