El ambiente festivo del almuerzo en "Las Espadas de Oro" se vio repentinamente interrumpido por una pregunta que, si bien inocente en su intención, fue directa y profundamente incómoda. La mesa, que hasta ese momento había sido un oasis de risas, conversaciones animadas y lazos familiares que se tejían, se quedó en un silencio abrupto. Justo en medio de la degustación de un suculento corte de carne, la hermana menor de Nant, con la espontaneidad y la falta de filtros propia de su edad, se dirig