El regreso a casa después del inusual viaje al supermercado, precedido por la "escapada" secreta al motel con Eunice, había devuelto a Joren a la aparente normalidad de su hogar. Las bolsas de la despensa ya estaban en la cocina, y Eunice había regresado a sus labores con la misma discreción con la que siempre se movía por la mansión. Joren, por su parte, se dirigió directamente a su estudio, un espacio de trabajo sobrio y elegante, lleno de libros de leyes y documentos importantes. La puerta s