—¿No te da vergüenza andar por allí acosando a gente indefensa? —la voz calmada y tajante de Jaden se abrió paso a través de la multitud.
Jaden avanzó despacio, con las manos casualmente metidas en los bolsillos, mientras que su mirada estaba fija en Bob y sus hombres y cada paso suyo resonaba con una amenaza silenciosa.
Todos se volteron a verlo.
—¡Dios mío... ¿quién es ese hombre guapo? —exclamó una joven.
Se escucharon murmullos en el mercado mientras todos los ojos seguían a la misterios