Todos se quedaron callados mientras La Sombra, el Maestro Kendal, caminaba junto a Williams; ambos tenían una arrogancia tóxica y una clara intención de peligro.
El aire a su alrededor parecía distorsionarse por la presión, y cada invitado retrocedió, consciente de que el caos estaba a punto de estallar. Los ojos de Sombra se clavaron en Oscar Black, con una mirada depredadora y carente de emoción.
—Dame tus acciones del Grupo Gravesend —ordenó La Sombra, con una voz que, aunque baja, cargaba c