Brianna quiso darse una bofetada en cuanto la golpeó la realidad. Se había sumergido en sí misma, en sus propias ilusiones, en los planes que tejió en silencio, en cómo se había imaginado que sería todo al tenerlo de vuelta … y se olvidó de lo más importante.
Aidan acababa de regresar al lugar de sus pesadillas. A la aldea donde perdió a su hermana y casi pierde la vida. Donde, con solo quince años, tuvo que matar con sus garras y dientes a un lobo del triple de su tamaño y diez veces más fuert