Adara le lanzó una mirada asustada, temerosa de que él también se sumara a la pelea. Antes de poder preguntarle qué demonios había sucedido, Tara abrió los ojos, y se lo contó todo con palabras atropelladas a través de su vínculo mental.
Ahora, él también quería golpear a Rowan con todas sus fuerzas por atreverse a tocarla. Pero antes de buscar venganza, debía atenderla. La alzó con cuidado y la sentó en la única silla que aún quedaba en pie. Cuando Adara se acercó con una toalla para presionar