El coche avanzaba lentamente por la orilla de la calle. Para confirmar si la mujer que empujaba el carrito era realmente Lucía, Alan la siguió deliberadamente durante un buen tramo.
Aquella mujer empujaba un pesado carrito de basura metálico, de esos que la municipalidad asigna para las cuadrillas de limpieza, con una bebé envuelta en una manta vieja en un brazo. El viento de la mañana aullaba mientras la mujer avanzaba con dificultad, inestable sobre sus pies. Llevaba puesto un abrigo acolchad