Capítulo 32. Gala (parte 2)
En cuanto deja de verse al matrimonio, quito la mano de Abigail de mi brazo. El gesto no pasa desapercibido para mi madre, que estrecha la mirada con astucia.
Me paso la mano por la nuca por enésima vez, intentando disimular en medio de la multitud cómo en verdad me siento. Ivanna no llega y eso, lejos de la situación que tengo a mi alrededor, me afecta demasiado.
El moño de la pajarita me aprieta más de lo que debería, pero el verdadero nudo lo tengo metido en la garganta. La música suave se