Extra 3: Amanecer en alta mar.
Shane Robinson
Abro los ojos cuando la luz se cuela por las cortinas mal cerradas. Tardo un poco en ubicarme, pero el calor a mi lado me lo recuerda todo.
Ivy está dormida sobre mí, con su pierna sobre mis caderas y una mano apoyada en mi pecho, tan aferrada a mí a pesar del sueño profundo, que se siente como si le diera miedo que desapareciera.
Eso me hace sonreír.
«Entiendo ese miedo. También lo siento a veces».
La miro unos segundos sin decir nada. Tiene la boca entreabierta y la respiración